Ayuntamientos de la provincia de Málaga pedirán a la Junta que adecúe la “obsoleta normativa de ocio y hostelería” a la demanda social actual


El vicesecretario de Política Municipal del PP malagueño, José Ramón Carmona, ha anunciado hoy que ayuntamientos de la provincia pedirán a la Junta de Andalucía “la revisión de la normativa andaluza existente en el sector hostelero para adecuarla a la realidad del comportamiento de ocio de cada ciudad, con el fin de conciliar los intereses de los vecinos, empresarios, clientes y ciudadanos”.

Así, ha añadido que el actual decreto que define las actividades lúdicas y de ocio se encuentra “obsoleto y contrario al interés general por sus limitaciones”, por lo que deben trabajar para “conseguir que el Gobierno andaluz establezca un marco general que permita a los ayuntamientos regular su propia realidad mediante ordenanza, preservando el derecho a ejercer la actividad empresarial, el derecho al ocio y el derecho al descanso”.

Carmona, que se ha reunido esta mañana con el parlamentario andaluz por la formación malagueña José Eduardo Díaz y responsables municipales para abordar el asunto, ha manifestado que el PP tramitará esta petición a través de plenos en los consistorios, al tiempo que promoverá iniciativas parlamentarias al respecto.

En este sentido, Díaz ha indicado que vertebrarán la solicitud atendiendo a tres claves. La primera es “la obligación de la administración andaluza de crear un marco de seguridad jurídica que dote de estabilidad a los hosteleros, pues el turismo se alza como uno de los principales motores de dinamización económica y de creación de empleo en la provincia”.

Otra de las premisas es “garantizar el correcto equilibrio entre el derecho al descanso de los vecinos y al ocio por parte de los ciudadanos, mientras que la tercera sería “otorgar a los ayuntamientos más capacidad para la adaptación de la normativa andaluza, puesto que son los que mejor conocen su realidad y peculiaridades propias en cuanto al ocio y la cultura”.

Entre los ejemplos de cómo la norma ha quedado “desfasada” y de que la demanda de ocio no es incompatible con el derecho al descanso, Carmona ha destacado el hecho de que la terraza de un hotel no puede actualmente amenizar la velada con un pianista, pero sí con hilo musical que puede superarle en decibelios, al no estar catalogado para ofrecer dicho servicio.

Otras incongruencias que se desprenden del decreto andaluz es que un bar o restaurante deba emitir los partidos de fútbol sin sonido o que esté prohibida la actuación de un cuentacuentos infantil en una cafetería por la tarde. “La reforma de esta normativa abriría un nuevo abanico de posibilidades para acercar la cultura al público en general, a la vez que responde a una demanda de los empresarios, fomentándose de este modo la economía y el empleo”, ha concluido.

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.